CONSERVACIÓN INVERNAL

Una cuestión muy importante en el mantenimiento de la piscina es cuidarla durante el invierno. Una opción adecuada es depurar el agua durante todo el año: así se ahorran problemas.

También se puede utilizar un producto de hibernación, que evita que crezcan algas o se reproduzcan organismos en el agua. Este producto debe darse dos veces al año: cuando se acaba la época del baño, y hacia febrero. Además, será necesario recubrir la piscina con una manta especial para evitar que entre la luz y cuerpos extraños.

 

Las mantas de invierno van sujetas al borde o a la parte externa de la piscina con unos tensores colocados cada medio metro. Antes de tapar la piscina, hay que bajar el nivel del agua unos 40 centímetros, para evitar que posteriormente pueda rebosar con las lluvias.

 

Los expertos recomiendan también colocar boyas en la superficie del agua, y aplicar anticongelantes para impedir que se formen placas de hielo.