Una
cubierta de piscina es una estructura de aluminio que podrá ser
fija o telescópica. Esta estructura se cierra con policarbonato
o metacrilato, de forma que creamos un espacio cerrado alrededor
de nuestra piscina que hace posible prolongar la temporada de
baño a más meses que el simple verano.
En una cubierta fija la
estructura principal permanece fijada al suelo y son las
hojas laterales las que se levantan, dejando los dos
laterales libres. Las fachadas están cerradas con
aluminio y plástico, en donde se incluye una puerta de
acceso con cerradura.
Una cubierta
telescópica se divide en un número determinado de
módulos, los cuales se introducen unos dentro de otros
para poder apartar la estructura de encima de la piscina
en la mayor medida posible. Para esto se disponen unas
guías en el suelo: la apertura podrá ser todo hacia un
lado o desde el centro hacia los extremos. En las
fachadas existirá una fija y otra móvil, que una vez
replegada la cubierta fuera de la piscina se unirá a la
fachada fija, dejando la cubierta a modo de cenador.